Zapatero, a tus zapatos

Deja de envidiarme y de criticarme a mis espaldas por el mero hecho de que tengo objetivos, sueños y expectativas que cumplir; deja de extraer conclusiones sobre mi vida y juzgarme. Por favor. Entiende de una vez por todas que soy exactamente igual que tú: alguien que trata de escapar de una terrible cárcel edificada en el miedo, la ignorancia y la ausencia de autoestima; alguien que, por puro instinto de supervivencia y dignidad, ha terminado por decir “¡basta!” a una existencia suicida, vegetativa y vacía.

Si no puedes deshacerte de tu voraz envidia, transfiérela a individuos verdaderamente merecedores de ella: Richard Branson, Roald Amundsen, Nikola Tesla, Vicenç Ferrer… O mejor aún, admíralos, aprende todo cuanto puedas de ellos.

Eso es todo, envidioso de turno; espero sinceramente que algún día dejes de ser tu peor enemigo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: