Estúpida xenofobia

“Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado” (artículo nº13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).

“Si puedes juzgar sabio a un hombre por el color de su piel, entonces tú eres mejor hombre que yo” (Livin’ On The Edge, Aerosmith).

Los recientes comicios municipales arrojan un creciente sentimiento xenófobo entre la población española. No voy a analizar tan lamentable estadio desde una óptica política, habida cuenta de que ello excedería con creces el cometido del presente espacio. Así pues, obviaré -y no por falta de ganas- toda alusión al execrable proceder de determinados partidos que, en aras de una obtención de votos masiva, manipulan sin pudor alguno las irreflexivas mentes de no pocos ciudadanos. Que una formación política, a la que, con total independencia de su ideología, debe exigírsele unos mínimos de tolerancia, juicio y pacificación, opte por tan rastrera estrategia electoral es como para sentir vergüenza ajena.

El diccionario de la RAE define el término xenofobia como “Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros”. Odio, repugnancia y hostilidad. Ahí queda eso. De entrada, se impone necesariamente una reflexión: ¿Tiene alguno de los tres citados elementos alguna connotación positiva? ¿Pueden favorecernos a nosotros o a terceras personas en algún sentido? No. En modo alguno. Nos hallamos, pues, ante tres emociones perturbadoras de primer orden; tres emociones que, amén de atentar contra toda razón, destruyen literalmente al desgraciado sujeto que las padece. Quien suscribe actitudes xenófobas ignora u olvida la interconexión existente entre todos los seres humanos, cuales semejantes. No es posible, por lo tanto, obtener una felicidad duradera basándose en el rechazo o discriminación sistemáticos a otras personas, cualesquiera que sea su procedencia. Podríamos simplificar dicho principio bajo el siguiente enunciado: cuánto más feliz seas tú, más feliz seré yo.

Llegados aquí, fácilmente podemos convenir en los beneficiosos efectos de una actitud receptiva, integradora y respetuosa para con los demás. Merece la pena cultivar tales cualidades. Ni que sea, de entrada, desde una perspectiva estrictamente egoísta.

PS: estoy plenamente convencido de que buena parte de los votantes de formaciones xenófobas acude regularmente a misa a escuchar la Palabra de Jesús de Nazaret, quien predicó la igualdad de todos los hombres, la concordia entre los pueblos y el amor hacia el prójimo… Permitidme un chiste fácil: Perdónalos, Señor, porque no tienen ni p… idea de lo que se hacen.

10 comentarios to “Estúpida xenofobia”

  1. Hola Jordí!!!!!!

    La clave para la solución a todo lo que rodea al racismo, xenofobia, intolerancia,………. es la EDUCACIÓN. Esta nos ofrece la oportunidad de luchar contra estos males que actualmente azotan nuestra sociedad. Los medios de comunicación al igual que las familias tienen una labor importante, deben enseñar los grandes valores que debe tener el ser humano, LA UNIDAD, LA IGUALDAD, LA DIGNIDAD, LA SOLIDARIDAD entre nosotros, ya que en ocasiones una educación inadecuada o la cerrazón fomentada en valores nocivos generan perjuicios, odios….etc. Debemos cultivar el intelecto, para poder negar cualquier atisbo de algo tan lamentable como es LA XENOFOBIA

  2. Bienvenida seas a este espacio y gracias por tu participación, Hada. Suscribo todos tus enunciados. Me vas a permitir, no obstante, una puntualización: además de cultivar el intelecto, también hemos de cultivar el corazón. En cierta ocasión el director de cine Oliver Stone pronunció una frase que me encantó: “La inteligencia, sin sentimientos, no sirve para nada”.
    (Un gran abrazo).

  3. De esos que se dan golpes de pecho yendo a la iglesia y que practican actitudes xenófobas manifiestas y sin tapujos, conozco a uno personalmente, y por desgracia, de mi familia más directa.
    He tenido que dejar de ir a su casa, pues cada vez que sale la gente de los países africanos, les desea todos abiertamente que se mueran de hambre, que para lo que sirven…

    La cuestión, Jordi, es que este individuo es feliz. Es tan sumamente ignorante que es capaz de ser feliz actuando como actúa.

    Buena entrada.
    Un saludo.

  4. Buenas noches. Me halaga sobremanera que, pese a haber alcanzado el estrellato, sigas paseándote por este espacio.

    Víctor, puede que el individuo que citas muestre un cierto grado de felicidad a un nivel superficial… Mas, ¿crees que también lo es en su fuero más interno?

    Un gran abrazo.

  5. Hola Jordi, le haces una pregunta muy acertada a Victor, yo estoy convencida de que la gente integramente llena de maldad en el fondo no es feliz, al menos creo que no ha descubierto la felicidad verdadera… pero sí es bien cierto, y en eso estoy con Victor, que a veces te encuentras personas, no, malas personas capaces de disfrutar haciendo daño…. Haberlas hailas…..

    Un abrazo sincero .

    sam.

  6. Interesante debate. No niego la (lamentable) existencia de determinados individuos totalmente poseídos por emociones perturbadoras que encuentran un disfrute haciendo daño a los demás. Mas estoy CONVENCIDO de que tales sujetos, por fuerza, experimentan un grado considerable de dolor (a no ser, claro está, que estemos hablando de patologías mentales extremas).
    Un abrazo kilométrico.

  7. Me ha encantando tu puntualización.
    Que grande puede llegar a ser el corazón…………….

  8. Jordi, pues debe haber muchos enfermos de esos extremos, porque te aseguro que la persona de la que te hablo es feliz haciendo lo que hace y lo manifiesta de forma clara. Además aparenta ser una persona tranquila y fría, a la par que ofrece buenas sonrisas y colegueo de barrio.

    ¿Conseguir yo el estrellato? Ni de lejos.
    Estos días estoy más estresado con esto de las bicis de lo que nunca lo había estado. Prefiero vivir tranquilo y así lo haré, pues yo pongo mis propios límites. Una bici al mes, sí. 30 bicis en un día, pues como que no…

    ESte es un lugar de reunión apacible, tranquilo, dialogante, como esos bares de tertulia del siglo pasado por desgracia ya extintos en su mayoría.

  9. juan antonio peinado Says:

    Yo no soy racista ni discrimino a nadie, pero me temo que solo con buenas palabras no se soluciona el problema. Desde luego estoy por la labor de recibir con los brazos abiertos a los inmigrantes que llegan en pateras a nuestras costas porque tenemos que convivir todos en pie de igualdad. No obstante pienso que la xenofobia y el racismo se fomentan más por la derecha y el capitalismo que por los partidos de izquierda, que intentan a toda costa vencer las dificultades de convivencia entre autóctonos y emigrantes recurriendo al diálogo y la educación. En todo caso, aprovecho el escaparate que constituye tu blog, para recordar a los votantes de PP y Plataforma per Catalunya a reconsiderar sus juicios de valor contra los extranjeros y desechar tópicos maniqueos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: