Archivo para enero, 2011

Aclaraciones

Posted in Uncategorized on 30/01/2011 by Jordi Marí

Aclaremos un par de conceptos.

Por mero desconocimiento, numerosas personas creen que meditar es poner la mente en blanco, lo cual es erróneo a toda luz. Poner la mente en blanco (aun suponiendo –que ya es suponer- que ello sea posible) sería situar la misma en un estado vegetativo e inútil para toda práctica meditativa.

Meditar no es otra cosa que prestar suma atención a una acción u objeto determinado, dado el caso, a los propios procesos mentales (1). “Pensar en una cosa para dejar de pensar en mil”, en feliz definición de Víctor Manuel Fernández Casanova. Así pues, dada la normal irrupción de pensamientos durante cualquier actividad meditativa, nos limitaremos a observar los mismos, obviando todo juicio moral o valoración. Eso es todo.

Otra sonora falacia es que debemos procurar detener los pensamientos negativos. ¿Acaso es posible detener el curso de un río o el acontecer de una tormenta? Todos tenemos pensamientos negativos (2); nada malo hay en tales. Empero, el problema sobreviene cuando nos apegamos a los mismos. Así, muchos de nosotros vivimos –es un decir- permanentemente aferrados a lo negativo, verbalizándolo constantemente, recreándonos en ello. Tal inclinación nos convierte en contumaces adictos a la negatividad (no pocas personas encuentran un supremo goce en las imágenes catastrofistas y violentas de los noticiarios televisivos, en las desgracias ajenas o, incluso, departiendo sobre sus dolencias).

Sugiero tres cosas a hacer con nuestros pensamientos negativos:

– Darles la bienvenida (nos guste o no, nos pertenecen por completo).
– No oponerles resistencia alguna (a lo que uno se resiste, persiste).
– Dejar que sigan su curso y terminen desvaneciéndose en el continuo mental (toda forma lleva implícita su propia extinción).

Un correcto y continuado entrenamiento mental nos ayudará, a la postre, a potenciar aquellos estados emocionales y pensamientos que nos beneficien.

(Eso es todo, queridos; espero haberos sido de alguna utilidad).

(1) Remito al lector primerizo en este espacio a las primeras entradas del mismo, en las cuales abordamos diversas técnicas meditativas.
(2) Calificaremos de negativo a todo pensamiento que, cualesquiera que sea la forma que adopte, resulte perjudicial para nosotros. Cabe apuntar, asimismo, que los estragos físicos, mentales y emocionales de éstos en los seres humanos han sido debidamente documentados por diversas comunidades científicas. “Lo malo de los pensamientos negativos es que funcionan” (no recuerdo ahora quién pronunció tan lúcida frase).

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Mente asesina

Posted in Uncategorized on 24/01/2011 by Jordi Marí

(Me vais a permitir que saque a colación un reciente episodio personal, a modo de ejemplo de las malas pasadas que nos juega nuestra recurrente identificación con lo mental).

Me hallo en casa de una pareja amiga la cual tiene un perro de considerables dimensiones. Durante un prolongado espacio de tiempo acaricio repetidamente al can, quien reposa a mi lado sobre un sofá. El animal, dócil e inmóvil, se deja hacer totalmente por mí. Mis amigos, entre risas, celebran las buenas migas que ambos hemos hecho. Yo, jactándome para mis adentros de mi don de canes, les pregunto:

-¿De qué raza es?
-Es un pitbull -responde uno de ellos, despreocupadamente-.

Pitbull… Un pitbull. Tras escuchar dicha palabra, ceso de inmediato de acariciar al perro. Mi mente especula ahora con el posible peligro que se cierne sobre mi persona. Visualizo al manso animal, convertido por obra y gracia de mi imaginación en una despiadada bestia asesina, arrojándose súbitamente sobre mí y despedazándome; acaso me arranque una mano a dentelladas… Durante unos instantes el miedo se apodera por completo de mí. Me aparto todo cuanto puedo del pitbull y, con plena sinceridad, manifiesto mi temor a los propietarios del mismo. Las palabras de éstos me tranquilizan paulatinamente: jamás ha atacado a nadie; bien al contrario, siempre se ha mostrado de lo más pacífico con todo el mundo. Pasados unos minutos, recobro del todo la confianza y la cordura y vuelvo a las andadas táctiles con el can.

La presente anécdota me ha llevado a reflexionar sobre cuán a menudo prejuzgamos y etiquetamos a personas, animales y cosas sin conocerlos en absoluto. Tan identificados estamos con nuestro contenido mental, que hemos llegado a creer a pies juntillas que somos el mismo. No ha lugar, pues, para la conciencia, para el gesto espontáneo e intuitivo. Codificamos y cosificamos lo externo y automatizamos nuestras respuestas, a resultas de un supuesto conocimiento adquirido. Y a menos que aprendamos a disociarnos de lo mental (devengamos distantes observadores de nuestros pensamientos), (mal)viviremos de espaldas a la realidad humana.

Con mis mejores deseos

Posted in Uncategorized on 18/01/2011 by Jordi Marí

En mis desplazamientos diarios en metro últimamente vengo haciendo lo siguiente: 

Una vez en el vagón, selecciono a uno de los viajeros (acaso una persona que –intuitivamente hablando, habida cuenta de que no conozco a la misma- me provoque rechazo o incluso repulsión) y declamo para mis adentros algo parecido a: 

“Deseo de todo corazón que esta persona sea feliz. Que Dios guarde de ella en todo momento. Que halle amor, salud, paz, compasión, prosperidad, belleza y sabiduría en su camino. Que se libere de la ignorancia y de las emociones perturbadoras que provocan su sufrimiento. Y que alcance la iluminación en beneficio último de todos los seres”.    

Repito tales afirmaciones varias veces. Hecho esto, extiendo la petición a otro individuo o, si cabe, a la totalidad de pasajeros. 

PS: Ignoro por completo el alcance de dicha práctica. Sea como fuere, me siento bien con ella.

Poderosa gratitud

Posted in Uncategorized on 14/01/2011 by Jordi Marí

“Una vez que se entiende el sentimiento de gratitud y se le permite penetrar hondo en el ser, se empieza a sentir gratitud por todo. Y cuanto más agradecidos seáis, menos os quejaréis y gruñiréis.

Cuando desaparecen las quejas, también desaparece la desdicha, ya que esta existe con la queja. Está enganchada a las quejas y a la mente propensa a quejarse. Es imposible que exista con la gratitud. De manera que este es uno de los principales secretos que hay que aprender.”

                                                                                               Osho

Con el paso de los años he ido acrecentando mi cuota de gratitud. Tan agradecido me he vuelto –ya disculparéis mi presunción-, que en ocasiones algunas personas me lo han llegado a recriminar cariñosamente: “No es necesario que me des tanto las gracias”.

Me van a permitir tales individuos la discrepancia, habida cuenta del incuestionable poder que atesora la práctica de la gratitud. Bien mirado, ¿qué nos hace presuponer que todo aquello de cuanto disponemos –sean bienes, productos, relaciones, condiciones vitales, etc.- nos es obligatoriamente debido? ¿Qué nos induce a creer que los demás han de proceder de una manera determinada con nosotros o que los acontecimientos, forzosamente, deben tomar un curso concreto? A menudo damos por sentadas cosas que, a poco que nos detengamos a considerarlas, advertiremos que se nos escapan por completo.

Harto más productivo, pues, sería aplicarnos en la construcción de situaciones que nos resulten a todos favorables. Ello, lógicamente, no garantiza resultado alguno, pero maximiza considerablemente el índice de probabilidades.

A tenor de lo anterior, uno de los elementos más sencillos amén de poderosos que podemos incorporar en nuestra cotidianidad es la práctica de la gratitud. Ésta nos beneficiará en dos aspectos: 1) nos ayudará a valorar todo aquello que tenemos (que en Occidente, salvo lamentables excepciones, acostumbra a ser demasiado en lo material). 2) Crearemos una vibración emocional positiva que fomentará nuevos acontecimientos gratos (recordemos que aquello en lo que nos focalizamos crece exponencialmente). El agradecimiento nos reporta fortaleza, paz y equilibrio; la queja sistemática y la ambición desmedida, por contra, debilitan nuestro sistema inmunológico y generan respuestas negativas. Al fin y al cabo… ¡cuán fácil es codiciar y andar quejándose de todo!

Sin ánimo alguno de exhaustividad ni orden específico, he a continuación mi personal lista de agradecimientos:

–      Mi estado de salud.

–      El regalo de los sentidos.

–      El amor de Dios, familia y amigos.

–      Los alimentos que ingiero.

–      Mi situación económica (a día y hora de hoy puedo costearme cuanto necesito).

–      Mi puesto de trabajo.

–      Disfrutar de tiempo libre.

–      Poder recibir, practicar y difundir enseñanzas espirituales.

–      Mi ducha diaria.

–      Sexo.

–      Viajar.

–      Pasear y montar en bici.

–      Vivir en una ciudad preciosa que atesora una vasta oferta cultural.

–      Toda la tecnología que se halla a mi alcance.

–      Determinadas personas que me ayudan a practicar la paciencia y la generosidad.

–      Ver jugar a mi Barça.

El orden de los factores sí altera el producto

Posted in Uncategorized on 05/01/2011 by Jordi Marí

“La persona que eres ha conseguido lo que ha conseguido. Tus creencias y comportamientos han dado de sí hasta este punto. Si a partir de aquí deseas ir más lejos, necesitarás estimular las creencias y comportamientos que generarán ese cambio. No hay atajos”.

Raimon Samsó, Cita en la cima

 

Muchos de nosotros creemos que para poder ser o actuar de una manera determinada resulta imprescindible contar con un soporte concreto. Así, son recurrentes enunciados tales como “De tener yo dinero, sería una persona respetada”, “Si tal circunstancia se diese, me sentiría en paz”, “Cuando por fin obtenga el puesto de trabajo que tanto anhelo, tendré plena confianza y seguridad” o “Si menganita me quisiera, mi vida cobraría sentido”. Si bien no podemos negar la existencia de determinados condicionantes que pueden llegar a limitarnos severamente, escudarse en todo momento en los acontecimientos externos se me antoja una actitud harto discutible y restrictiva. 

Al respecto, una alternativa bastante más saludable consiste en invertir la recurrente ecuación Tener/Hacer/Ser (“Cuando tenga esto, haré aquello y seré así”). Ello da lugar a Ser/Hacer/Tener, o lo que es lo mismo: ¿Cómo he de ser y qué tengo que hacer para poder obtener lo que quiero?

¿No os parece indeciblemente más constructivo que esperar a que caiga el maná del cielo o –peor aún- andar por ahí maldiciendo nuestra mala suerte, cuando no a los demás? Dicha disposición mental-emocional nos deparará, con toda seguridad, muy gratos acontecimientos.

PS: ¡Ya llegan, ya llegan, ya están aquí los Reyes Magos de Oriente, qué nervioso estoy! ¡¡Hurra!!

El efecto sombra

Posted in Uncategorized on 03/01/2011 by Jordi Marí

El documental adjunto, titulado El efecto sombra, pormenoriza en la necesidad de conocer y aceptar la oscuridad que nos habita para, así, poder depurarla. Si bien la propuesta acusa –como ya es habitual en este tipo de producciones- un talante visual y dramático excesivamente USA, los contenidos de la misma resultan harto interesantes. Os recomiendo encarecidamente, pues, que le echéis un vistazo (el video se halla fragmentado en siete partes). 

PS: ¿Habéis hecho ya la carta a los Reyes? ¡Va, venga, va, que ya llegan!