Otras técnicas meditativas

En una anterior entrada definía la meditación como una práctica consistente en fijar toda atención en un punto, sujeto o actividad (1). Así, partiendo de dicho enunciado podemos hallar incontables técnicas y métodos contemplativos, los cuales, dependiendo de la naturaleza del practicante, pueden resultar más o menos eficientes. No pretendo, pues, adoptar una posición exclusivista o totalitaria; más bien me dispongo a compartir algunos sistemas meditativos con los que, amén de haberme familiarizado, he obtenido resultados positivos considerables. 

Sin mayor dilación, detengámonos en un par de ellos: 

Meditación auditiva 

Debidamente sentados (acordémonos, sobre todo, de mantener la espalda recta) cerramos los ojos y prestamos exclusiva atención a los sonidos circundantes, sean éstos del signo que fuere (agradables, estrepitosos, reiterativos, apenas si perceptibles…). Al igual que en las propuestas precedentes, debemos focalizarnos exclusivamente en el punto escogido, evitando toda distracción. Realizaremos el ejercicio durante un mínimo de 5 minutos. 

Meditación Visual 

Ahora, abrimos bien los ojos y observamos detenidamente un objeto cualquiera (la elección del mismo no importa demasiado; lo que cuenta es la acción contemplativa). Así, pormenorizamos durante un rato en su composición (formas, dimensiones, colores…), prestando atención hasta el más ínfimo detalle. Terminada la observación, cerramos los ojos y respiramos lenta y concentradamente unas cuantas veces. 

Virtualmente, podemos realizar meditaciones basadas en los restantes sentidos: la fragancia de una flor, el sabor de un alimento o las sensaciones táctiles de una materia pueden devenir, para un aplicado practicante, elementos contemplativos de primer orden. 

(1)  Lógicamente, caben otras acepciones del término, tan válidas como la expresada. Recalco, pues, el carácter parcial y personal del escrito.

2 comentarios to “Otras técnicas meditativas”

  1. Hola, Jordi.
    En la observación del detalle encuentro mis momentos más agradables, apacibles y plenos. Lo practico cada vez que salgo con la cámara réflex a fotografiar la vivo y lo inerte. Busco cada insignificante detalle, cada elemento cotidiano, que visto desde la perspectiva de un ojo artificial, lo convierten en un universo muy elegante y curioso.
    Es cuando te das cuenta de que en lo que pasa desapercibido para la mayoría, hay un componente muy interesante para encontrar la paz y la felicidad.
    Interesante esta entrada tuya porque hace hincapié en ese elemento.

  2. Existen otros mundos, pero están en éste.
    (Inmejorable práctica meditativa la tuya, Víctor. Mil gracias por tu comentario).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: